Cosas sin importancia

lunes, noviembre 05, 2007

Este último fin de semana fue algo extraño ya que estuve sobrio la mayor parte del tiempo. No es la primera vez que no se me antoja pistear, sin embargo las circunstancias siempre me habían llevado a hacerlo aun sin ánimos, pero estos últimos días evité las invitaciones y mejor me quedé en mi casa para ver las películas que no se proyectaron en la función especial de halloween, de las cuales solo se puso una (Bubba Ho-Tep). El día de Halloween estaba bastante escéptico de que dicha función tuviera éxito, tal vez porque era un día entre semana, o porque no soy muy bueno para estas ondas organizadas, en fin, me dio hueva ver la de Jesus Christ Vampire Hunter y mejor puse Donnie Darko ya que el final sucede en Halloween; casi para terminarse llegaron los primero invitados (y eso que la invitación era sinceramente abierta a todas las personas que leen este blog) y Donnie Darko estaba a punto de terminar, claro que nadie entendió nada (yo tuve que verla como 3 veces para comprender cabalmente la película) y ya llevaba una caguama encima. Justo cuando terminó la película llegaron las personas que sabía que no iban a fallar y dimos inicio con Bubba Ho- Tep, pizza y más cervezas (El que iba a llevar la mois no la llevó porque prefiere que se esté añejando en algún lugar olvidado de sus gavetas), los niños pedían dulces en las calles y más entrada la noches, pandillas de adolescentes se enfrentaban a huevazos y con barrenos y palomitas. El plan era cerrar con una película que realmente fuera de terror y para eso había escogido ex profeso Zombi 2, pero creo que yo era el único que quería ver esa película. Por eso pusimos Jesus Christ Vampire Hunter pero a los 20 minutos la audiencia se dio cuenta que era una película realmente chafa y Buba Ho-Tep había levantado las expectativas, entonces la cambiamos por la de Zombie 2 que tampoco tuvo mucho resultado. Afortunadamente alguien llevaba una copia de Death Proof y esa fue la que cerró la función dejando a todos (según yo) contentos y con una buena experiencia para este tipo de fiestita de películas.

Los días siguientes fueron de mucho sueño, muchas siestas inmerecidas, ocio inútil y un amargamiento por la sobriedad de fin de semana, me dolía la espalda por estar acostado tanto tiempo pero no quería moverme ni hacer nada. Yo sé que eso es parte de la depresión ocasionada por no escribir, pero no sé, a veces creo que lo que hago es tratar de valer madre todo lo que pueda hasta tocar fondo y ver si así reacciono, pero no lo hecho y no veo la manera de salir de esto. Por eso Flor me llevó de compras y un par de tenis nuevos llenaron (y todavía lo siguen haciendo) ese vacío, después fuimos al cine a ver la de los 6 Signos de la Luz, que no me gustó pero sirvió para matar el tiempo (aunque yo hubiera preferido matar la rata); una llamada nos invitaba a una fiesta donde prometía que habría buen vino pero no quise ir, y mejor fui a casa para ver las dos equis que pasan en el cable por las noches. Chaquetita y a dormir.
EL domingo fui al centro con el Choco y su novia para ver unas pendejadas sobre su boda. Me gusta el centro de Guadalajara; mucha gente con playeras de las Chivas que no se esconden a pesar de perder el clásico, pintores callejeros asoleándose frente al Degollado dibujando la catedral, payasos y mimos, títeres y trovadores, viejas chulas por donde quiera y los jotos de siempre, una cervezas en las sombrillas y el calorcito rico que hace que se olviden los fríos días que la gente augura que están por venir. Aunque yo siempre he dicho que la gente aquí en Guadalajara es bien exagerada, y todos los años dice que está haciendo más calor y más frío que todos los años anteriores, y a las primeras muestras de frescor otoñal, desempolvan los abrigos y gabardinas del closet y salen a asarse a la calle como si estuvieran en Nueva York o algo así.

Después una reunión familiar y las aburridas pláticas de siempre.
Yo creo que por eso rompí un poco la sobriedad que según yo llevaba; tres vasos de cerveza y dobletear el platillo de la comida para quedarme profundamente dormido mientras las Chivas le clavaban 3 al Puebla. Cuando desperté ya todos se habían ido y me fui a casa para ver Cashback que es una especie de comedia romántica un poco extraña, que me recordó un tanto a los comic de Daniel Clowes, de los cuales no he leído ni uno, pero he visto las películas de Ghost Wold y Art School Confidential y más o menos por ahí va la cosa. Dormir.

Ahí soñé contigo y se me hace raro porque no suelo recordar los sueños pero tu imagen todavía es clara, tu sonrisa fresca y sincera, y tus ojos limpios y claros y puros que realmente dejan ver a través de ellos y tu presencia que hace que mi piel se estremezca sin tocarte y el que estés parada frente a mí es lo mejor que puede pasar en el mundo y no me importa que no se me ocurra nada que escribir, no me importa ser un fracasado porque en ese momento soy casi completamente feliz, pero bueno, como dicen los Rollings: No siempre puedes tener lo quieras, pero si lo intentas algunas veces, tal vez podrás encontrar que tienes lo que necesitas.
Todavía sigo dormido.

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